La primer semana de septiembre se completó la pavimentación de la calle Río Negro de Fontana, desde la avenida Alvear hasta el final ciego en la prolongación imaginaria de la calle Mendoza. La calle no avanza más porque allí se encuentran las vías del ferrocarril.
Si bien no hay ninguna cartelería que lo avale, todo indica que es parte del pliego que fue denominado Mendoza Etapa I y que abarca dicha calle desde Salvadores hasta Nahuel Huapi, más las perpendiculares. Dicho cartel de obra remite a una licitación de 2023 que habría sido retomada, aunque no pude confirmar eso con el Ministerio de Infraestructura; de ser cierta mi presunción, es la misma licitación por la que ya se pavimentó Mendoza desde Bahía Blanca hasta Salvadores junto con las perpendiculares, de manera que se ejecute la totalidad de Mendoza y sus perpendiculares desde Mendoza hasta Alvear.
La obra me parece un gran sinsentido para una ciudad como Fontana que dista mucho de un acceso equilibrado al pavimento. La calle es ciega, ya eso debería hacer algún ruido. Tampoco está en el casco céntrico de Fontana. Lo único que puede justificar es la intención de tener completo el asfalto en todas las perpendiculares a Alvear llegando al casco céntrico, pero no me caben dudas de que se habrían aprovechado mejor los recursos volcándolos en alguna cercana como la Nahuel Huapi que marca el límite con Resistencia.
